El rincón de Ademuz
Castielfabib
"Los recorridos por el Rincón de Ademuz conjugan lo agradable del paisaje y su buena comida con la dureza de sus carreteras"
En estos primeros meses del año es cuando clubes y peñas programan la temporada cicloturista que da comienzo con la primavera y termina con
la llegada del otoño.
Hace unos años, con la reestructuración del ciclismo, la práctica no profesional del mismo pasó a denominarse cicloturismo, aunque nunca ha
terminado de ser aceptada por los aficionados que prefieren ser considerados ciclistas, despreciando un poco el término "turismo" ya que consideran
que lleva una carga peyorativa y humilla un poco a los que se consideran globeros de élite. Respetando todas las opiniones, se pueden conjugar las
dos facetas; conocer a fondo el paisaje, la arquitectura y la historia de lugares y pueblos por donde se pasa no es menoscabo para el deporte; todo lo
contrario.
Sin mayores pretensiones que las de orientar de una forma general, quisiera Iniciar una serie de rutas cicloturistas referidas naturalmente a nuestra
comunidad y destacando aquellas comarcas que por su lejanía son menos conocidas.
El programa previsto es para cinco ciclistas con sus respectivas parejas. Naturalmente se puede llevar a cabo de forma Individual o en un grupo mas
numeroso. Si elijo este número es porque considero que son suficientes para crear un buen ambiente y no son demasiados para no entenderse.
Quiero empezar por la comarca más alejada de Valencia: El Rincón de Ademuz. Valencia mantiene este enclave de 470 Km cuadrados dentro de tierras
de los antiguos reinos de Aragón y de Castilla. Son varias las poblaciones que lo componen siendo las más importantes Ademuz, Castielfabib y Torrebaja.
Para pasar una semana haciendo cicloturismo en toda la extensión de la palabra podemos montar nuestro cuartel general en cualquiera de estos tres
pueblos, pues los tres disponen de buenos alojamientos y buena comida, no en balde a esta comarca se la podría denominar de las tres B: bueno, bonito
y barato.Nosotros nos instalaremos en Castielfabib. La razón para elegirlo es por ser el más alejado de Valencia y también el más pintoresco; está situado
a 927 m. de altitud y cuenta con una población aproximada de 500 habitantes. Desde Valencia se puede ir por cuatro rutas diferentes;
A) Por Teruel, una vez allí siguiendo el curso del río Turia por la carretera de Cuenca hasta el río Ebrón; allí, remontaremos su curso por la carretera comarcal
que parte a la derecha. Esta opción es la más larga: 195 kilómetros.
B) Por Utiel; allí tomaremos la nacional a Teruel pasando por Sinarcas y Landete; llegaremos a Ademuz más adelante al cruce donde confluyen los cuatro
recorridos en Los Santos. Al Igual que en el anterior, dos kilómetros más adelante tomaremos la comarcal que parte a la derecha. 180 Km.
C) Por Casinos, Higueruelas, La Yesa, Losilla a Puebla de San Miguel llegando a Ademuz y siguiendo la ruta de las anteriores hasta Castielfabib. Este
recorrido aunque más corto que los anteriores (170 Km) es el más duro de todos.
D) Por Chelva, Aras de los Olmos, Santa Cruz de Moya, Ademuz y Castielfabib. Este recorrido es el más corto, 145 km pero también el de mayor dificultad.
La época más aconsejable para disfrutar de toda la belleza que ofrece esta comarca es del 15 de mayo al 30 de octubre.
Un paseo entre manzanos
"El primer recorrido que sale de Castielfabib ofrece la posibilidad de presenciar el vuelo de los buitres leonados en un tramo de 40 kilómetros que discurre
por encima de los 1.000 metros".
Son las ocho de la mañana y después de un buen desayuno nos disponemos a realizar la primera excursión de la semana. Como la jornada de ayer para
llegar aquí fue bastante dura, hoy el recorrido será corto, de unos 80 Km y con un sólo puerto.Salimos de Castielfabib a través de dos túneles, y a los pocos
kilómetros llegaremos a los primeros bancales de manzanos en la Peña Negra; después de tomar el primer desvío a la derecha llegaremos a la partida de
la Hijuela. Cito este lugar porque aquí se producen las mejores manzanas Esperiegas del mundo por su color, dureza y sabor. Pero ya tendremos ocasión
de hablar con más detalle de las manzanas del Rincón. Atravesaremos el río Ebrón y vienen las primeras rampas del puerto al que da nombre la aldea de
Cuesta del Rato.
Esta pequeña población que ahora cuenta con unos pocos habitantes antaño tuvo su importancia, principalmente por sus rebaños de ganado ovino. Pero
había una tradición singular: en invierno y después de la matanza del cerdo, el pueblo se quedaba sin hombres porque se marchaban a la poda a Madrid.
Desde principios del siglo pasado hasta bien entrados los años sesenta, muchos jardines de los palacios de Madrid y parques como El Retiro y la Casa de
Campo eran podados y acondicionados por estos hombres que pasando la tradición de padres a hijos cargaban con su hachuela y pasaban cuatro meses
podando en el crudo invierno madrileño.
Pero vayamos con la bici. Nos habíamos quedado en las primeras rampas del puerto pero hasta llegar al alto del Carril tendremos que superar cuestas que
llegan al 15%. Una vez arriba entramos en la provincia de Teruel y durante unos 40 Km circulamos por encima de los 1.000 metros. Con un poco de suerte
podemos ver más buitres leonados que coches. El primer pueblo al que llegamos tras un prolongado descenso es Tormón le seguirán Alobras y Veguillas
y, volveremos a entrar en Valencia por Arroyo Cerezo. En sus aledaños se encuentra la llamada Cruz de los Tres Reinos de la que ya hablaremos. Tras unos
kilómetros entraremos en la provincia de Cuenca y tomando la nacional a la derecha llegaremos a Cañete. En este bonito pueblo con importantes murallas,
podemos almorzar. Llegados a este punto diré que el almuerzo es la liturgia del cicloturista.
Volviendo sobre nuestros pasos, entraremos otra vez en Valencia por el puerto del Hontanar, con más de mil metros y rampas del 7 al 9% pero hoy no nos
hará sufrir porque lo descenderemos hasta el desvío a la izquierda que nos llevará a Castielfabib.
Para los acompañantes de los ciclistas existen varias alternativas: pueden realizar la excursión en coche acompañando a los ciclistas o bien pueden hacer
senderismo. En el ayuntamiento les informarán de las rutas de los senderos PR, otra opción es el poildeportivo que cuenta con una estupenda piscina.
Terminadas las actividades de los dos grupos, una buena comida seguida de una siesta nos dejará en condiciones de visitar el pueblo. Castiel, que es como lo llaman a Castielfabib ios castieleros, está situado en la ladera del monte Favio y su origen se le supone romano. Fue plaza importante en época musulmana y continuó siéndolo tras ser conquistada por Pedro II de Aragón en 1210. Después tras la fundación del Reino de Valencia pasaría a formar parte del mismo. Tras recorrer sus estrechas y empinadas calles y los restos del castillo, visitaremos la iglesia fortaleza de la Virgen de los Angeles construida en d siglo XIII sobre un peñasco al borde de un enorme precipicio. En la actualidad está en periodo de restauración pero se puede visitar.
Una larga y bella jornada
"La excursión tiene 110 kilómetros de recorrido y discurre por Castielfabib, Ademuz, Val de la Sabina y Puebla de San Miguel"
La excursión de hoy será la única en que no traspasaremos los límites de la provincia de Valencia, y aún así recorreremos 110 Km. Hoy la salida es cuesto abajo desde Castielfabib hasta llegar al puente de Los Santos; allí seguiremos hasta Ademuz. En estos primeros 15 Km. nos dejaremos llevar por la bici con un suave pedaleo que nos permita disfrutar de esta primera hora de la mañana. Llegaremos a Ademuz.
Antes de entrar en el pueblo, torceremos a la izquierda y cruzaremos el río Turia. Hasta el Val de la Sabina la cuesta es suave, a partir de allí subiremos hasta llegar a los 1.200 m. El paisaje es impresionante y más todavía si subimos hasta Mas del Olmo. Contemplando la sierra de Javalambre, la de Tortojada y los estribaciones de los Montes Universales nadie diría que estamos en la provincia de Valencia.
Continuaremos y tras un largo descenso llegaremos a Puebla de San Miguel que, situado a 1.000 m. de altura, cuenta con unos cien habitantes lo cual no les impide mantener una gran actividad cultural. Cuenta con un museo rural y una sala de exposiciones así como excavaciones arqueológicas. Desde allí se puede llegar a la cima del pico Calderón, que con sus 1.839 m. es el más alto de la Comunidad Valenciana. También se encuentra en su término el Gavilán (1.747 m.)
Circular por estos parajes es uno delicio. El único ruido es el de la bici, subiendo las cuestas se puede escuchar el trinar de los pájaros. Como el almuerzo está programado en Ademuz, volvemos sin esfuerzo ya que es todo bajada. En Casa Domingo degustaremos su puchero de alubias, las manitas de cerdo y los buñuelos de manzana.
Puestos en marcha seguiremos dirección a Vallanca. Ahora es todo cuesta arriba con una pendiente media de un 5%, la carretera sube por el borde de un precipicio por donde allá al fondo discurre d río Boilgues. Vallanca está a 920 m. de altitud y cuenta con 350 habitantes. Es tradicional su romería en honor de lo Virgen de Santerón, cuenta con numerosas fuentes entre ellas la de La Teja. Siguiendo recto se puede llegar a la aldea de Negrón, pero nosotros tomaremos la carretera a la derecha por la cuesta del cementerio.
Lo del cementerio parece una premonición porque la cuesta es para morirse, pero poco o poco la coronamos. Rodando por encima de los 1.100 m. recorreremos unos 10 Km. contemplando otra vez un paisaje impresionante. Bordeando el límite de la provincia de Cuenca pasaremos por el Mojón y el Cabezo y volveremos a el Hontanar. Después tomaremos d desvío a la izquierda y directos a la ducha.
Hoy nuestras abnegadas acompañantes nos han acompañado, valga la redundancia, en coche pero lo han disfrutado. La tarde la dedicaremos a visitar las ruinas dd convento de San Guillermo (siglo XIV) y desde allí acompañando al Ebrón bajaremos por los callejones hasta llegar o Los Santos, donde encargaremos unas gachas para el día siguiente en el bar de los Campilleros o en el de Elvira. Bajaremos al merendero del Prado, allí en un ambiente fresco y relajado cenaremos. Para los más fuertes existe la discoteca Borrascas. Para los que tenemos juventud acumulada lo mejor es marcharse a la cama.
Por tierras de Valencia y Aragón
"Con origen en Castielfabib la jornada pasará por Torrabaja, El Rodeno, Libros, Villel, Villastar, San Blas, El Campillo, puerto de Cuesta del Rato y llegaremos a Castiel".
En la excursión de hoy, que tendrá un recorrido de 110 Km. alternaremos el paso por tierras de Valencia y Aragón. Desde el lugar donde nos encontramos, la salida es inevitablemente en cuesta; hoy bajaremos hasta el cruce con Los Santos y seguiremos dirección a Teruel. Primero pasaremos por Torrebaja llamada antiguamente Torre del Villar de Orcheta.
En su término se juntan los ríos Turia y Ebrón. Actualmente es uno de los pueblos más habitados de la comarca gracias a una buena agricultura acompañada de algunas Industrias. Tres kilómetros más adelante pasaremos frente a la aldea de Torre Alta donde se yergue una torre medieval que fue casa solariega de los Carcés de Marcilla. Llegaremos a Mas de Jacinto. Para los amantes de la bicicleta de montaña es un buen lugar de partida hacia el monte del Rodeno; muy interesante para visitar es también lo rambla del Val del Agua.
Nosotros seguiremos acompañados por el Turla y enseguida entraremos en la provincia de Teruel; un poco antes y a la derecha parte la carretera que va a Riodeva, desde donde se pueden hacer recorridos en bicicleta de montaña hasta Camarena y Puebla de San Miguel.
Libros, Villel y Villastar son los tres pueblos por los que pasaremos a continuación. Conviene decir que si bien Teruel ha ejercido una gran influencia sobre el Rincón (esto es lógico debido a la cercanía) también lo es que el cultivo de la manzana y su fama, hizo que éste tuviera a su vez influencia sobre estos pueblos turolenses hasta el extremo de ser considerados en algunos aspectos parte del Rincón.
Buen, hemos llegado a la Ciudad de los Amantes, pero sin entrar en ella continuamos dirección Zaragoza. A los pocos kilómetros tomaremos el desvio a la izquierda que nos llevará a San Blas. Allí almorzaremos. Después atravesaremos una zona totalmente desarbolada dedicada al cultivo de cereales, pero pasado El Campillo entraremos en el Rodeno.
Desde la cota más alta se puede contemplar un inmenso paisaje montañoso cubierto de pinos con enormes peñascos de color rojizo formando esa extraña geometría que parece que vayan a desprenderse de un momento a otro. El enebro, el boj y una interminable variedad de plantas y arbustos forman parte del sotobosque de este rodeno situado en las estribaciones de los Montes Universales.
Estos montes, donde el silencio sólo se ve interrumpido por el graznido de algún cuervo o por el rumor característico del viento contra los pinos, fue también refugio y morada durante algunos años para aquellos grupos de soldados llamados maquis que terminada nuestra desgraciada guerra civil continuaron su lucha.
Saldremos del Rodeno y antes de llegar a Tormón, girando a la izquierda, pasaremos el altiplano por un bosque de sabinas, y después de bajar el puerto de Cuesta del Rato llegaremos a Castiel.
Por la tarde nuestro recorrido turístico será para visitar El Cuervo. En esta población donde termina la carretera, y se puede decir que también el Rincón. Allí nace oficialmente el rio Ebrón aunque parte de su caudal venga de algo más arriba. Las llamadas pozas es un lugar de gran belleza y allí se puede ver como nace el agua con esas burbujas que brotan del fondo hasta la superficie.
Hoy la Jornada se va a prolongar algo más porque mañana toca descanso, no habrá bicicleta y se dedicará el día a visitar Teruel, Albarracín y el nacimiento del Tajo.
De paso por Ademuz
"Este recorrido permite pasar junto a los ríos Cabriel y Turia y rodar con las bicicletas entre manzanos y terrenos de exquisitas trufas"
Cuando en las grandes vueltas para profesionales llega el día de descanso, éste consiste en pedalear durante 100 Km pora estar bien al día siguiente. Es lo que se denomina descanso activo. Ayer nuestro descanso consistió en recorrer en coche 220 Km para conocer Teruel, Aibarracín, y el nacimiento de los ríos Tajo y Cuervo. La excursión fue muy bonita y vale la pena, pero nosotros estamos más cansados que si lo hubiésemos hecho en bicicleta. Hoy esperamos recuperarnos.
En esta ocasión vamos a recorrer unos 100 Km iniciando la excursión subiendo los doce del puerto del Hontanar. Entrando en la provincia de Cuenca, pasaremos por Salinas del Manzano y llegaremos a Salvacañete. Allí torceremos a la Izquierda y durante unos kilómetros, nos acompañará el río Cabriel. Por una carretera en ascenso y bordeada de pinares llegaremos a Algarra, e iniciaremos un descenso hasta llegar al castillo de Moya. Situado en lo alto de una montaña, está en periodo de restauración. No estoy documentado sobre su historia, pero más que un castillo debió ser una ciudad amurallada a juzgar por la cantidad de Iglesias con que contaba, una de las cuales todavía se mantiene abierta al culto.
Siguiendo nuestro recorrido pasaremos por los Huertos de Moya y llegaremos a Landete. Todos estos pueblos limítrofes de la provincia de Cuenca tienen una historia que les viene de antiguo, y tienen costumbres similares a las del Rincón.
En el cruce de Manzaneruela, una carretera nueva nos conduce directamente a Ademuz, pero nosotros seguiremos recto por la vieja buscando Santa Cruz de Moya; antes bajaremos un puerto de 10 Km. En Santa Cruz se inicia el puerto de las Emes, que hoy ascenderemos por la parte más dulce; un peligrosísimo descenso nos llevará al lado del Turia y por una estrecha franja de terreno entraremos en el Rincón de Ademuz. El primer pueblo que avistaremos es Casas Bajas; en los carrascales de su término se cría un manjar exquisito como son las trufas. A continuación viene Casas Altas; aquí la vega se va ensanchando y se hace más patente el cultivo de la manzana. Dos kilómetros más y llegaremos a la capital del Rincón. Ademuz con 660 m. de altitud y con una población de 1400 habitantes, está situado en la ladera de la montaña de los Zafranes.
Esta villa fue fundada por el rey visigodo Wamba. El rey Pedro V de Aragón se la arrebató a los musulmanes, recuperándola otra vez éstos, y fortificándola. Sería Jaime I quien la reconquistaría integrándola en el Reino de Valencia. Al pie de la carretera se encuentra la ermita de la Virgen de la Huerta de portada románica y con inscripciones mudéjares y hebreas. Por una empinada calle llegaremos a la primera de las dos plazas; en ésta se encuentra la Iglesia de San Pedro y San Pablo, templo que fue alzado sobre otro que fue destruido por un terremoto en 1656. En la otra plaza destacan sobre todo, las balconadas y aleros de madera noble.
Nosotros hemos pasado de largo con las bicicletas, y hemos reservado la tarde para conocer esta villa con el detenimiento que se merece.
Una ascensión a Javalambre
"La subida de 18 kilómetros acaba a 2.000 metros de altitud tras pasar la estación de esquí"
Como en una pasada excursión, tomaremos la carretera que va a Teruel, y pasaremos por Torrebaja, Mas de Jacinto, Libros y Villel. Allí nos desviaremos a la derecha y empezaremos a subir; al principio la cuesta será suave hasta llegar a Cascante del Río. Un pequeño riachuelo que vierte sus aguas en el Turia nos acompañará hasta las inmediaciones de Camarena de la Sierra; allí nos encontraremos con un lugar acondicionado con mesas y bancos de piedra donde se puede cocinar paellas o asar carne; este sitio es muy frecuentado por excursionistas y veraneantes ya que cuenta con una fuente de la que mana en abundancia agua fresca y cristalina. Después de beber a mansalva y llenar los bidones, comenzaremos a subir los 18 Km que nos llevarán a una altura de 2000 m. Primero llegaremos a Camarena de la Sierra que junto con Bronchales y Orihuela del Tremedal son los tres pueblos de Teruel que se podría decir son valencianos, ya que lo mayoría de sus casas son propiedad de gente de nuestra Comunidad que pasa allí sus vacaciones.
Después de Camarena viene el cruce que va a Puebla de Valverde; nosotros torceremos a la derecha. A medida que vamos subiendo, el paisaje cambia y se hace mas variado, aunque es el pino el que predomina. Con la excusa de contemplar el panorama hacemos un alto para agruparnos y es que tantos kilómetros de subida van haciendo mella.
Desde hace unos años esta sierra cuenta con una estación de esquí muy apropiada para principiantes porque tiene poco desnivel. Después de pasar la estación continuaremos subiendo hasta llegar a la cima donde se encuentra el observatorio; aunque sea verano aquí hace un frio que pela así que después de unos minutos contemplando montañas hasta donde nuestra vista alcanza nos abrigaremos y daremos la vuelta iniciando el descenso.
Descender durante 18 Km es muy bonito y placentero, pero no lo es menos si se hace con precaución y a una velocidad moderada, y aquí vale la metáfora de aquel famoso torero que fue El Gallo, cuando decía: "Rafaé, que las cornadas duran meses y las broncas duran minutos". Nosotros bajaremos disfrutando moderadamente de la.. velocidad y del paisaje.
El bien ganado y merecido almuerzo lo tomaremos en Camarena al lado de su imponente olmo, después desandaremos el camino y volveremos a Castiel.
La tarde la dedicaremos a recoger bártulos y dar una vuelta por Torrebaja para comprar embutido. Las morcillas de arroz y de cebolla son buenísimas para el régimen, sólo aumentas dos kilos en una semana, pero están para chuparse los dedos. Para chuparse los dedos y más, es la cena que tomaremos aquí en Casa Emilio. Este restaurante que regenta Emilio con su familia va de la cocina casera de su madre a los mas sofisticados platos.
Ebrón, manzanas y campanas
"El último de los relatos de la Serie se recrea en algunos aspectos destacados en lo que han sido estos días de cicioturismo y cultura por las cercanas tierras del Rincón de Ademuz"
Hay lugares, costumbres y peculiaridades que por falta de espacio había pasado por alto. Empezaremos hablando dei río Ebrón, que como se dice por aquí es más grande que el Ebro, y en parte no les falta razón. Este río de caudal permanente durante todo el año vierte sus aguas en ei Turia que durante el estío baja prácticamente seco, así en esta época, el agua que llega a Valencia se puede decir que, en su mayor parte, es del Ebrón. A lo largo, o más bien a lo corto de su recorrido, que es de menos de 20 km ofrece un paisaje espléndido de vegetación, predominando el chopo, la sarga y los álamos. Es un río truchero por excelencia, donde también el cangrejo autóctono ha sido una especie abundante y apreciada, ahora muy escasa y por lo tanto protegida.
La manzana ha sido el cultivo que ha dado fama al Rincón. Su apogeo duró cuatro décadas, durante las cuales buena parte de las mesas españolas gustaban de esta rica y jugosa fruta. Se llegaron a producir numerosas variedades, pero la más famosa y que todavía perdura, es la esperiega.
La Cruz de los Tres Reinos, situada en el término de Arroyo Cerezo a 1555 m de altitud, es el lugar donde los representantes de los reinos de Castilla, Aragón y Valencia se reunían para hablar de sus diferencias sentados a la misma mesa sin abandonar su reino.
Si he tenido la suerte de que algún castielero haya leído esta serie sobre ei Rincón, seguro que estará preguntándose: "Pero hombre, como es posible que no diga nada sobre el volteo de campanas!" Castiel conserva una de las tradiciones más singulares de nuestra Comunidad, incluso diría, de muchos lugares del mundo; es el volteo humano de campanas. Durante las fiestas de Pascua, y las de Tejeda el ocho de septiembre, los mozos suben al campanario donde uno de ellos se encarama a la campano abrazándose a la misma formando un solo cuerpo; entonces sus compañeros comienzan el volteo. Es tal la distancia desde el campanario al fondo del precipicio que sólo de pensarlo ya siente uno como le cosquillea la planta de los pies.
No obstante y a pesar del riesgo, hay que decir que la pericia y el valor de estos mozos nunca se ha visto ensombrecido por accidente alguno. Cuando estemos de regreso en Valencia, que lo realizaremos en bicicleta por uno de los cuatro itinerarios que indicaba al principio, habremos recorrido en bici 850 km; de ellos, la mitad por encima de los 1000 m de altitud con lo cual habrá aumentado considerablemente nuestra reserva de glóbulos rojos. El conocimiento de esta comarca con su abrupta geografía, sus costumbres y su gastronomía, habrá enriquecido también nuestro bagaje cultural. Espero que este lápiz que no pluma haya contribuido para dar a conocer, además de una comarca espléndida, la filosofía del cicioturismo.

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